Debido a la diferencia entre el precio del kilovatio hora de electricidad y el del kilovatio hora de gas natural,mucha gente se plantea cuál es la mejor energía para tener en nuestra cocina.

 

Si bien hay muchos estudios que dan como ganadora en la cocina a la placa de inducción, si buscamos el máximo ahorro en el coste y la reducción de la contaminación, el gas sigue siendo la mejor opción, , ya sea de vitrocerámica o de quemadores convencionales

 

 

 

Contaminación y consumo en la cocina

 

Según los datos del IDAE, una cocina que funcione con gas natural emite alrededor de doscientos gramos de dióxido de carbono al generar un kilovatio hora. Una vitrocerámica convencional genera 450 gramos por kWh y la de inducción 360.

 

En las primeras se contabilizan las emisiones de quemar de forma directa el gas en las cocinas, mientras que en las otras se debe tener en cuenta el dióxido de carbono que se genera de media por el conjunto de centrales utilizadas en España para generar la electricidad con la que producir el calor necesario.

 

Por ello, en la actualidad ganaría una cocina tradicional de gas, sobre todo si la llama está en contacto directo con la sartén, debido a que se pierde menos energía.

 

Está claro que lo que más influye en la contaminación es lo que se consume de energía, ya sea electricidad o gas natural, al cocinar los alimentos.

 

Según diferentes estudios, más del 90% del impacto de una placa eléctrica se produce durante su uso, por los efectos que se derivan de generar la energía. Esto quiere decir que su incidencia en el medio ambiente será muy diferente según cómo se produzca la electricidad en el país. Por ello, si continúa en aumento la generación de energía a través de fuentes limpias y renovables, este tipo de cocinas comenzaría a ganarle la partida a las de gas.

 

Otra de las cosas que incide en el consumo y la contaminación es cómo cocinemos. Podemos llevar a cabo acciones como aprovechar el calor residual, que reduzcan el consumo.

 

Si nos fijamos en el coste dle kilovatio hora, está claro que el gas natural le lleva la delantera a la electricidad, y por mucho. Esto se debe a que un kilovatio hora de electricidad puede ser el triple de caro que uno de gas natural.

 

Vamos a ver un ejemplo concreto sobre el consumo y el tiempo que tardan en calentar un litro y medio de agua:

 

  • Vitrocerámica de inducción: 6 minutos
  • Vitrocerámica convencional: 9,5 minutos
  • Cocina a gas: 11 minutos

 

Obviamente, cuanto más rápido se caliente, menos se consume:

 

  • Vitrocerámica de inducción: 0,19 kWh
  • Vitrocerámica convencional: 0,21 kWh
  • Cocina a gas: 0,29 kWh térmicos

 

También será diferente, por lo tanto, la contaminación:

 

  • Vitrocerámica de inducción: 360 gr CO2/kWh
  • Vitrocerámica convencional: 450gr CO2/kWh
  • Cocina a gas: 200gr CO2/kWh

 

Uno de los aspectos a tener en cuenta si queremos ahorrar al máximo es tener una cocina que funcione con electricidad y que esa electricidad se genere mediante energía solar. En este caso la energía será gratuita y la contaminación sería nula.

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